Slide background
Slide background
Slide background

Galería

 

FIDEL

Este caballo es un ejemplo para todos nosotros. Es un animal anciano, sus patas, completamente deformes por el paso de los años y el trabajo duro, apenas lo sostienen, y, aún así, él es feliz y disfruta de todos y cada uno de los días que la vida le regala. Cuando llegó, aprendió rápidamente que la comida se pone en unas cubetas negras, así que, ni corto ni perezoso, empezó a lanzar todas las cubetas a su alcance a los voluntarios del CYD, reclamando atención y comida. Debido a su edad y lesiones no puede ser dado en adopción, pero está dispuesto a recibir muchos mimos de un padrino o madrina en el Albergue.

APADRINAR Volver