Slide background
Slide background
Slide background

Galería

 

SEGREDO

Cuando miramos a este pequeñajo, no nos podemos creer cómo lo vimos por primera vez… ¡y que esté vivo! Pero ahora, cuando lo vemos galopar jugando con otros potros de su edad, sí que podemos imaginar el maravilloso caballo en el que se va a convertir… Aún falta mucho y ojalá nunca pierda esta alegría. Nos hace muy feliz observar la cara que pone cuando ve tanta comida…

APADRINAR Volver