Cuestión de confianza

foto1171Hoy quiero contaros la historia de “M​ÍO”.

El único animal del CYD que no es ” NUESTRO”.

Apareció por aquí un día hace muchos años. Era un gatito salvaje y​,​ fundamentalmente, independiente. L​o​ vi llegar con paso firme y echar un ojo a nuestras idas y venidas, escondido entre los matorrales. Así estuvo varias semanas y​,​ un buen día, me siguió hasta casa a cierta distancia y aceptó comer del pienso de los gatos más enfermos que tengo conmigo.
Tuvieron que pasar casi seis meses hasta que me permitió acariciarlo y​,​ después​,​ cogerlo y poder llevarlo al veterinario donde le hicieron una revisión y se castró.​ ​A partir de aquel momento, Mío vino a comer regularmente pero siguió conservando su carácter austero de “perdona vidas” de W​estern.

IMG_20150217_153549Han pasado ya cas​​i diez años desde aquel primer día y en varias ocasiones ha tardado más de la cuenta en reaparecer… entonces rezo, porque sé que le ha ocurrido algo. Vuelve al tiempo, enfermo y demacrado​,​ y toca en mi ventana para que me dé prisa (no me da mucho margen). L​o​ llevo corriendo al veterinario, l​o​ cuido día y noche y cuando se recupera se vuelve a ir. Pero nunca sin antes dirigirme una mirada que ablandaría hasta a un asesino en serie.

Cuando baldeo las terrazas para quitar vómitos y excrementos, si está por aquí, él me mira como con pena (probablemente no entiende la vida que llevo), sin moverse un ápice​,​ aunque el agua de la manguera esté a veinte centímetros de su cara…​ ​porque sabe que jamás l​o​ mojaré.

A veces sé que va a llover porque Mío aparece de improviso y se instala en una de las casitas o sofás para gatitos que tenemos distribuid​o​s por el Albergue. Me río antes de entrar en casa, viendo c​ó​mo se acomoda y me siento orgullosa de saber que el CYD es su refugio para los malos momentos y que lo ha elegido con plena libertad.

IMG_20150217_153909Pienso que, aunque alguien viniera y me jurara confianza plena, jamás podría estar tan segura de una verdad como la que Mío expresa a su manera. Cuando cierro la puerta de casa y echo un último vistazo, los veo a todos felices, tranquilos, seguros pese a sus heridas o enfermedades y yo sólo espero poder seguir levantándome cada día para, cada noche​,​ volver a tener esa sensación. Pido a Dios que, pese a todos los momentos de angustia, enfado o dificultad que nos hace pasar en este trabajo, yo tenga el honor de conocer a muchos más Míos el resto de mi vida y que más que rescatarlos, sean ellos los que decidan venir… creo que sí…

… es​ ​cuestión de confianza…

CyD Santa Maria

La Asociacion CYD Santa Maria se ocupa de la recuperacion y reubicacion de especies animales maltratadas, en especial caballos