Manicura Caballar

Antes de nada, quiero pedir perdón por escribir este blog sin estar diplomada o acreditada en manera alguna en podología equina o el Arte del Herraje…
Por desgracia, aunque quisiera, tampoco podría porque en España, algo tan imprescindible para la vida del caballo como son sus pies, parece no ser suficientemente importante como para crear especializaciones o escuelas públicas.
Por eso me resulta tan impactante el hecho de que aún hoy en día siga habiendo herradores que, por ejemplo, “hagan” las bocas de los caballos (limado, extracciones, etc.) o lo que es más raro aún, ¡¡¡que el propietario lo permita!!!
Como dice el refrán: “Zapatero a tus zapatos”… (por no hablar de intrusismo profesional y lo que las leyes dictan al respecto). Por el CYD han pasado decenas de personas que se hacen llamar “herradores” y recuerdo uno en concreto al que mi encargado sacó a rastras del Albergue con sólo verle levantar la pata de uno de nuestros caballos. (Se pasó, sí, pero cuando me lo explicó, yo le hubiera echado a patadas, así que casi tuvo suerte).

Gracias a Dios, visto lo visto de cómo están las cosas en España, hay personas, verdaderos profesionales, que estudian o se van fuera una vez más a aprender los conocimientos que en nues BLOG 20160502 1tro país no existen para beneficio no ya de ellos, sino de los pobres animales. Este es el caso de nuestro herrador desde hace varios años para casos difíciles, Francisco. En cincuenta años, he visto de todo y en alguna ocasión cuando la aberración era ya muy evidente, tímidamente he preguntado por qué la persona de turno estaba haciendo tal o cual cosa y la respuesta ha sido siempre la misma: “Porque siempre se ha hecho así”… y yo he pensado, pues qué pena, buen hombre, porque lleva usted haciéndolo mal desde siempre…
He llegado a ver herradores que no disponían de herraduras del 4 por ejemplo y tranquilamente me han dicho que no pasaba nada, que ellos recortarían el casco hasta que cupiese en la del 3… ¿os imagináis que llegarais a una tienda de zapatos y os limaran y cortaran las uñas hasta el hueso para que entrarais en un par de números menos???… Pues reíros, pero en el mundo del caballo lo veréis a menudo. Y lo peor es que la mayoría de los propietarios están más ocupados en montar sus caballos que en saber de ellos, pero luego me hace gracia que cuando ellos van a cualquier especialista no paran de preguntar acerca de sus dolencias para saberlo todo… qué cosas ¿eh?

Y cada día recibimos en el albergue llamadas pidiendo consejo de si es mejor que el caballo lleve herraduras o no, si es mejor herrar en frío o en BLOG 20160502 2caliente, si es bueno llevar vidrias o ramplones (taconcitos para no resbalar)… y yo la mayoría de las veces contesto con mi simpatía proverbial diciendo cosas como: “Necesitaría al menos hacerle 100 preguntas ahora mismo sobre su animal, sus condiciones de vida, su trabajo, su entorno, etc., para contestar a tan sólo una de sus preguntas… y, la verdad, no tengo tiempo. Llame a su veterinario”. Y os juro que es verdad. No es broma.

Preguntadle a un herrador de los buenos y os dirá lo mismo. Y preparáos: una vez echas todas esas preguntas, cuando vea al animal por primera vez empezará a darle vueltas como un tiovivo, totalmente concentrado mirando los cascos de su “cliente” durante bastante tiempo hasta que se decida a empezar… y no es por falta de conocimientos, sino todo lo contrario… porque sabe lo que hace y estudia “dibujando mentalmente” antes de empezar, la manera de hacerlo.
Si ves a un herrador por primera vez en tu vida, llega, te dice hola, te pregunta cómo quieres las herraduras y sin más levanta la pata de tu caballo… hazte un favor… págale y dile que se vaya. Deja a tu caballo en paz, conéctate a internet y teclea F-Balance Equine Podiatry. Lee y después decide.

Lo que encontraréis probablemente estará en inglés, pero os puedo asegurar que hay ya un par de escuelas privadas en España que sacan magníficos especialistas como hace poco pude comprobar. Una de ellas muy cerquita, en Córdoba. De hecho, en el primer recorte de su BLOG 20160502 3 corta vida de una potrilla, vi a todo un señor profesor y un alumno diplomado ya, recorrerse nuestro Albergue para buscar el lugar donde ella eligiera ser manejada y que guardara un buen recuerdo el resto de su vida del momento. Acabaron debajo de un árbol idílico a 200 metros de donde estaban inicialmente. Tardaron más de 40 minutos, sólo con las manos y ella acabó aceptándolo como un juego con dos humanos muy simpáticos que jugaban a cogerse las patitas entre  los 3 como harían dos potros en medio de sus luchas y peleas a muerte “imaginarias” jugando a media tarde.
Por favor. Si no tenéis un herrador que se acerque al menos a esta historia, sugeridle que empiece a “formarse”… ¡que ya no hay excusa y se puede! Y por mucho que no quiera dar publicidad, los caballos están primero para mí antes que las susceptibilidades de nadie así que buscad si queréis información en la Escuela de Manuel de la Rosa.
Y luego, para ruegos y preguntas, en vez de a mí, os voy a pasar un teléfono: 650 801 672 (Lucas Roldán)… me juego lo que queráis a que este chaval os sabe contestar… Pero no esperéis que se adapte a vuestras exigencias. Él, como todo buen profesional, sólo hablará con los aplomos de vuestros caballos…

concordia cyd