El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil en España (SEPRONA)

Benditos séan, amen !
Quiero explicar por qué dedico este blog a esta institución, y añado la frase que lo introduce: porque, una vez más, ha logrado en un caso particularmente difícil, salvar la vida de muchos animales pese a que yo no pueda hablar de ello en estos momentos cruciales para la investigación en curso.

Aqui no hace falta que diga la manida frase de “estas opiniones son de Concordia Márquez y la Asociación CYD Santa María no se identifica necesariamente….etc, Porque todo lo que digo en este blog es demostrable, con horas, fechas, casos, etc.
Pero vaya por delante algo: En más de diecisiete años de trabajo en esta Asociación, ni una sola vez, ni una, el SEPRONA de ninguna Comunidad española nos ha fallado. Quien diga lo contrario, miente, ya que yo soy la encargada y única responsable de las denuncias emitidas por esta Asociación y los juicios y/o sentencias que conllevan, vía penal o administrativa.
Y ahora pasamos al blog.

Recientemente y por múltiples actuaciones contra protectoras, centros de adiestramiento o realas de caza, el nombre del SEPRONA se está utilizando para ser diana de todo tipo de insultos y menosprecios a través de las redes sociales. Muchas veces, estos provienen de personas que no saben ni de qué hablan o que no conocen la realidad de los casos en concreto de los que la gente se queja.
Algunas personas tal vez pueden decir que el SEPRONA no hizo nada en tal o cual caso, o que no le dieron importancia, o que no se preocuparon, o que avisaron al dueño del animal (que es el tema que nos ocupa por ser una Asociación de animales…). No me lo creo. Y lo siento por aquellas personas que pudieran decir que estan seguras de ello. Pero a ellas precisamente, me gustaría preguntarles algo: Cuando avisaron al SEPRONA por algún motivo, ¿habían contactado ya con la policía municipal y el ayuntamiento correspondientes? Porque para información de todos aquellos que lean este blog, les diré que los ayuntamientos y sus fuerzas del orden (policía municipal) son los verdaderos responsables y fuerza actuante legal en todos los casos de animales en la vía pública y de su retirada y atención inmediatas no el SEPRONA.
Independientemente de dónde o cómo se encuentre el animal, ¡¡¡que no os engañen!!!
No lo digo yo, lo dice la actual Ley de Protección Animal Andaluza.

El problema es que todo el mundo acude al SEPRONA en primer lugar y no son conscientes de que este, aparte de que son muy, pero que muy pocos en cada municipio, tienen que atender dentro de sus cometidos diarios, a los montes, ríos, fábricas y deshechos, animales, granjas, casas y construcciones fuera del casco urbano, trampas ilegales, furtivos, cultivos prohibidos, talas y control de incendios… y cuando les sobra un ratito libre, les ponen a hacer controles porque no hay suficientes efectivos…¡y olé!

También hay gente que dice: “Hablé con el SEPRONA y nada, no hicieron nada”. ¿Están seguros?… porque una de las labores que más admiro de estas unidades son las de “educar” al ciudadano (paciencia que yo, por ejemplo, no tengo…). Las protectoras de toda España
están saturadas y el Gobierno no aporta soluciones reales al problema del alojamiento de los animales maltratados y abandonados.

Tampoco los ayuntamientos responsables ni la Junta de Andalucía que es la que nos afecta en este caso. Si los agentes tuvieran que incautar y llevarse a todos los animales que no están en “condiciones óptimas”, estos pobres bichejos acabarían posiblemente muertos o hacinados en jaulas, probablemente peor de lo que estaban pero eso sí, de forma legal. Por ello, considero más efectivo lo que muchas veces hace el SEPRONA de “apercibir” al propietario y adjudicarle la sanción correspondiente advirtiéndole que, en un plazo prudencial volverán a inspeccionar al/los animales y las instalaciones en donde se encuentran.

Puedo asegurarles que el 75% de las veces que he presenciado estas actuaciones, al finalizar el plazo y ante el temor de una nueva visita y posible sanción o incautación del/los animales, los propietarios han mejorado con mucho la situación de estos. No suelen volver a “pecar” porque ya saben lo que se les puede “avecinar”.
Y lo mejor… el otro 25% restante, suele vender o ceder los animales porque no le compensa el disgusto, gastos de abogados y sanciones penales o administrativas y por tanto, se le quitan las ganas de volver a tener uno, con lo cual, jamás un animal volverá a sufrir en sus manos. Siempre queda algún desgraciado suelto, pero como pasa con todo. Aunque creo firmemente que cada vez son menos y las generaciones nuevas son más conscientes de las leyes contra el maltrato animal o al menos temen al SEPRONA y sus actuaciones.

Por eso, a estas personas que aseveran que el SEPRONA no hizo “nada” yo les pregunto ¿Está usted seguro/a?, porque incluso muchas veces y por estar ellos casi siempre fuera patrullando, el que te coge el teléfono puede ser un Guardia Civil que, o no tiene idea de lo que le hablas, porque no es el objetivo de su trabajo, se olvida de pasarlo a la Oficina Técnica, o simplemente queda enterrado bajo el montón de papeles de ese día y las incidencias que hay. Ha habido infinidad de casos en que hemos recibido ese tipo de llamadas de gente que aseguraba haber explicado y denunciado un caso ante el SEPRONA sin resultado y al preguntar nosotros a la Unidad correspondiente, no tener ellos ni idea de lo que les estábamos hablando. Y me consta que era así. O peor (que también nos sucede a nosotros…), recibimos a menudo llamadas de personas que se niegan a dar su nombre, que tampoco quieren dejar un número de contacto y que dicen que el animal se encontraba subiendo los pinos de la derecha del pueblo “tal” y a un trecho del pino más grande…y que “ellos creen” que el animal está mal… Y pretenden que, vayamos corriendo a ver si es verdad, lo encontremos en el medio de unos pinos y si no, nos volvamos a casa porque ellos no han querido dejar ningún dato o prueba más. Para eso, necesitamos todos una vidente con bola de cristal, no al SEPRONA.

A las personas que critican en las redes y a voz en grito, yo les pregunto: -“ han probado ustedes a llamar al SEPRONA, presentándose como testigos reales de los hechos, dando todos sus datos (aunque luego se pida que no aparezcan, porque no quieres ser parte de la denuncia), dando las coordenadas exactas del lugar o decirles que les acompañarán para dar con el sitio lo más rápidamente posible, mostrar o enviar fotos y/o vídeos probatorios e indicarles la verdadera urgencia del caso en concreto, tras haber llamado ya a la policía municipal y ayuntamiento correspondientes? ¿Han seguido todos esos pasos y no les han hecho caso antes o después, según su trabajo o urgencia? Si reflexionan, a lo mejor comprueban que les faltó algo de seriedad o exactitud en algunos de estos puntos ante su petición de ayuda. Les sugiero que visiten nuestra web en el apartado de “Denuncias” o se informen al respecto.

Este blog no pretende ser una oda al SEPRONA, tienen sus fallos como todas las personas, grupos o fuerzas del orden, pero se me parte el corazón cuando alguien escribe en las redes sociales o nos llama, poniendo “verdes” a patrullas que además, tengo el honor de conocer y trabajar con ellos y saber de primera mano que no se lo merecen.

A esos mismos agentes a los que a veces insultan o les tachan de inefectivos, les he visto llorar ante un águila muerta, meter en sus propias casas animales que sabían que no tenían otra oportunidad, dar de comer a una cría de cuervo a mano durante semanas porque su madre estaba muerta envenenada debajo del nido, meter un burro en el patio de su casa porque el ayuntamiento de turno no respondió a las cuatro de la madrugada tras un accidente y la policía municipal no se hizo cargo (¡¡Cómo no!!), meter a una potrilla de diez días en un Patrol e ir a comprar leche de potros, porque la madre estaba muerta al dar contra un camión, llorar como críos mientras recogíamos trozos de varios burritos esparcidos por las vías de tren tras un accidente para evitar otro, llevar entre dos agentes a un pequeño gatito estirado para que no tuviera dolor al veterinario porque tenía la columna vertebral partida… y miles de anécdotas más que no tendrían cabida aquí y que nosotros, personalmente, hemos vivido con ellos. Y luego llega alguien y me dice por teléfono que los agentes de la patrulla X son unos dejados a los que no les interesan, ni les importan los animales…
Y yo, me muero de pena. Y también me da un poquito de rabia.

Saben que para toda la comarca del Guadalhorce hay sólo tres agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza? Sí, sí, han leído bien… Eso significa 1 agente por cada 20.000 habitantes…
Imagínense: Alhaurín el Grande, Cártama, Coín, Guaro, Sierra de las Nieves, Álora, Pizarra, Alozaina, Ardales (Caminito del Rey), Valle de Abdalajís, Carratraca, El Burgo… y un largo etc., donde se reúnen la “creme de la creme” de maltratadores (malas bestias) de animales, de vertidos contaminantes, de trampas ilegales, de furtivos, de construcciones de casas o empresas en zonas naturales o de anidadas de aves… ¿Se pueden hacer una idea? Pero no son sólo los miembros de esta patrulla… ¡¡¡todas están igual!!!
No hablemos de Marbella o Fuengirola-Mijas… o de Sierra Nevada… Sevilla… Córdoba…

Con vehículos que casi no se sostienen, sin equipamiento básico a veces, sin horas para todo… y aún así, cuando la Asociación CYD Santa María ha necesitado de manera extremadamente urgente una patrulla para el sacrificio de un animal agonizante o su recogida, la Oficina Técnica de la Comandancia de Málaga, siempre, SIEMPRE, nos ha enviado una patrulla de otra localidad para poder hacer que ese animal no sufriera ni un minuto más de lo debido.
Y cuando multan… ya sean a particulares o centros de animales, granjas, protectoras etc., les insultan, no sólo los denunciados, sino muchas personas, cuando sólo están cumpliendo con su trabajo que es en realidad, de lo que la gente se queja que no hacen. ¿Alguien lo entiende?
Dejadme que os cuente cómo fue mi primera experiencia con el SEPRONA en Málaga… Yo acababa de llegar y no estaba muy al tanto de la burocracia española. De hecho, todos mis caballos llevaban pasaporte internacional y no tenía ni idea de las guías que había que sacar para trasladarlos, etc. Me paró el agente que, tras aquellas 10 cuantiosas multas que me “metió” en aquel transporte, llegó a convertirse en mi mejor amigo durante muchísimos años. Pero pagar, pagué y con razón. Años más tarde, ya con la Asociación y Albergue creados, cada vez que le necesité para ayudar a un animal, a él o a cualquier miembro de su patrulla, les vi actuar con el mismo rigor y profesionalidad que habían demostrado conmigo. Ni una sola vez les vi echarse atrás. Y a sus compañeros de otras comunidades, igual.

Hace poco, uno de ellos, escribió un manual para los compañeros que llegan nuevos a su profesión. Es un libro muy barato, de unos 15€ y el agente lo publicó por amor a su profesión y tratar de ayudar a sus compañeros nuevos. Yo lo he comprado y me parece que cualquier amante de la naturaleza o de los animales, debería tenerlo aunque no vaya a ser un agente del SEPRONA, pero al menos sabréis cómo funciona por dentro esta unidad y las fotos son preciosas y no las veréis publicadas en ningún otro sitio. Por si os interesa:
https://www.amazon.es/…/15…/ref=cm_sw_r_wa_apa_IKYSybSFZYB1W

Así que, para no alargarme más, sólo os pido que cuando nos llaméis diciendo que el SEPRONA no ha actuado, os vayáis a nuestra web al apartado de “Denuncias” y hagáis las cosas correctamente antes de menospreciar el trabajo de unas personas que, de verdad, se merecerían todas el reconocimiento real que su trabajo conlleva. Puedo decir, sin temor a equivocarme, que gracias a ellos la Asociación CYD Santa María ha logrado si no salvar, acortar el sufrimiento de miles de animales de todas las especies en estos casi veinte años ya. Y ellos se han encargado de que las personas que causaron dicho sufrimiento pagaran con las consecuencias apoyando todas y cada una de las denuncias del CYD en todos estos años. (Otra cosa es que la Administración cumpliera luego con su cometido respecto a las sanciones o sentencias). Desde estas líneas, mi respeto, cariño y agradecimiento a todos los agentes del SEPRONA de España y con especial reconocimiento a los de Málaga, Coín, Marbella, Fuengirola- Mijas, Los Barrios, Antequera, Ronda, Sierra Nevada, Guadix, Cádiz, Sevilla, Córdoba, La Roda de Andalucía, Granada, Jaén, Murcia…y a todos aquellos más con los que hemos tenido el placer de trabajar.

Por los miles de casos en los que nos habéis apoyado y aquellos otros en los que nos consta que habéis actuado, aunque nosotros no hayamos participado. Gracias también en nombre de todos los animales del Albergue CYD Santa María, los cuales no estarían aquí sin vuestra ayuda, viviendo por fin la vida digna que se merecen y exentos del sufrimiento que los trajo aquí.

concordia cyd