TRINI: EL RESCATE!

Domingo. Las dos y media de la tarde. Recibimos la llamada que tememos siempre que suena el teléfono. Un grupo de personas han encontrado a una mulilla, muy viejecita y herida tirada en el suelo. Es un saco de piel y huesos.

Ponemos en marcha nuestro protocolo y por desgracia, el SEPRONA no trabaja ese día lo cual nos indica que tendremos que trabajar con la Policía Municipal, por lo que ya sabemos que el trámite nos supondrá doble de esfuerzo y problemas. Como sabéis, estos animales dependen de los ayuntamientos según la Ley, pero como ninguno quiere hacerse cargo de ellos ni de sus gastos y además quedan impunes al incumplimiento de sus competencias, la Policía Local, no hará deposito ni papel alguno,( como así fue), lavándose las manos porque el ayuntamiento se les echará encima. Eso supone que nosotros, literalmente, tenemos que hacer todo por nuestra cuenta y riesgo y luego, arreglar los papeles del animal que llevará mucho tiempo y en algunos casos, toda la vida sin poder salir del Centro.

Cuando llegamos, Silvia Butler nuestra voluntaria y su hijo, ya habían puesto algo de sombra en su cabeza, que encontraron con unas cajas y un grupito de chavales les estaban ayudando. Ya que la policía no disponía de veterinario (como siempre), ni de transporte (como siempre), ni de centro (como siempre), solicito permiso para ayudar al animal, el cual me dan magnánimamente y yo, les quedo muy agradecida porque nos dejen hacerlo y pagarlo todo…

Una vez más, recurrimos a nuestro equipo veterinario. Como no, el pobre Fernando Serna vuelve a “volar” a nuestro encuentro dejando a su madre plantada en la celebración de su cumpleaños. Su madre se llama Trini y en su honor, nuestra protagonista de estos días se llama así. Gracias a Dios, mi hermana viene en camino también con dos de nuestros voluntarios de Europa, Kira y Eric porque la mulita estaba semi inconsciente, totalmente deshidratada y llena de llagas en un charco de sangre. Apenas podíamos ayudarla a respirar. A casi 50 grados el trabajo no era fácil y Fernando tuvo que coger varias vías porque la sangre estaba tan espesa que no había forma.

Era una lucha contra reloj para empezar a poner suero a toda máquina y la medicación necesaria para mantenerla con vida y poder levantarla para su traslado. Tras un arduo trabajo de casi dos horas a pleno sol y toda la colaboración posible por parte de los voluntarios y chavales, logramos ponerla en pie y entre todos llevarla en volandas a un lugar con sombra a casi un kilómetro en donde nos recogería nuestro querido Germán a bordo de su camión para once caballos. (Otro al que le fastidiamos el domingo y que acude siempre a nuestra llamada, cobrándonos lo menos posible.
La policía hacía ya tiempo que se había ido cuando aparecieron los supuestos “propietarios” con caras de malas pulgas… es lógico. Tenía microchip y si se moría en un lugar apartado, nadie se enteraría, pero si no, caen las denuncias por nuestra parte.

Hubo que volver a llamar a la policía y tras un pequeño incidente, por supuesto nos llevamos a Trini. Nos la hubiéramos llevado de todas formas, pero tendría que haber dado con un palo en la cabeza a los propietarios y luego que alguien me llevara tabaco a la cárcel, por lo que no era plan…

BLOG 6.Por el estado del animal, mi hermana y yo ya sabíamos que no podríamos afrontar todos los gastos por lo que recurrimos a nuestra querida amiga Verónica, directora del Refugio del Burrito y ella, encantadora como siempre, nos aseguró que se haría cargo de la factura veterinaria. Fue un alivio momentáneo pero aún quedaba todo lo demás por venir…

CyD Santa Maria

La Asociacion CYD Santa Maria se ocupa de la recuperacion y reubicacion de especies animales maltratadas, en especial caballos